Niños en bicicleta

¿Está su hijo preparado para pedalear? Bicicletas de equilibrio o ruedas?

  • Las primeras son bicicletas sin pedales SPD, con las que el niño puede ponerse de pie y caminar sujetando un manillar con las manos, hasta el punto de sentarse en el sillín e impulsarse con la fuerza de las piernas.
  • La segunda opción son las ruedas giratorias, que son pequeñas ruedas que se fijan lateralmente al armazón en el cubo trasero y evitan que el niño se caiga de lado.
Bicicleta de equilibrio

El niño camina, no tiene apoyo lateral y esto significa que tiene que equilibrar la postura a cada paso para evitar caerse de lado o inclinar la bicicleta. Al principio esta situación es crítica, ya que el niño camina mucho más despacio con la bicicleta de equilibrio entre las piernas que sin ella. Además, para mantener la bicicleta recta, debe hacer fuerza con los brazos y los hombros, mientras que las piernas deben moverse de forma dinámica.

Ruedas

En este caso, se elimina el problema del equilibrio lateral, ya que el niño está apoyado y, por tanto, no tiene que desarrollar esta habilidad. De hecho, en cuanto se quitan las ruedas, el niño entra en pánico y debe ser sostenido por los padres. El compromiso de los brazos y los hombros se reduce y se limita únicamente a dirigir el manillar.

Las bicicletas de equilibrio son, por tanto, la mejor herramienta enseñar al niño a pedalear sin pedalear, ya que trabajan directamente las capacidades de coordinación esenciales para el ciclismo. El niño que pedalea en una bicicleta con ruedas pedalea efectivamente, pero lo hace con un apoyo que no permite el desarrollo de las capacidades. Estas capacidades se reducen porque la información está limitada al estar apoyado.

Además, conviene recordar que las bicicletas de equilibrio pueden utilizarse desde la infancia (2 años) y permiten así trabajar precozmente estas habilidades. Un niño con ruedines no se sube a una bicicleta hasta los 4-5 años, y esto retrasa el aprendizaje del gesto de pedalear.

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